En 1991, la cadena de comida rápida Kentucky Fried Chicken cambió su nombre a sólo KFC. Aparentemente la razón fue branding corporativo, para hacer más fácil de recordar la marca, y para quitar la palabra fried, que no sienta muy bien para quienes se preocupan por la salud. Sin embargo, la verdadera razón del cambio de nombre es porque el gobierno obligó a retirar la palabra chicken (pollo) del nombre, debido a que la carne que se usa en esa cadena de restaurantes, proviene de especies mutantes, creadas por científicos, por lo que decir que es carne de pollo, es de hecho, una mentira.
En vez de utilizar pollos, de esos normales que hay en las granjas, en KFC usan “pollos” mutantes, sin plumas, sin picos, sin patas, y tienen apenas algunos huesos para sostenerse. Esto lo hacen por economizar, ya que se ahorran el proceso de matar al animal, porque de hecho no tienen vida, y ni siquiera tiene que desplumarlo, así viene “de fábrica”.
Bien, antes de que algún abogado se me eche encima, la historia relatada arriba es SÓLO UN MITO URBANO. Ya saben, lo que la gente cuenta, de esas cosas que se van haciendo fama por sí solas, y más por internet. De hecho puedo afirmar que el pollo que se usa en KFC es de hecho, pollo normal, del que venden en el mercado, y miren que mis fuentes son confiables.
Todo esto viene porque encontré una lista con 10 leyendas urbanas un poco extremas, pero que se han ganado algo de atención, en gran parte por personas que comentan del tema con sus amigos, y esos amigos se lo cuentan a sus amigos y así sucesivamente. En esta lista también aparece aquel mito en el que el estado de Alabama quería cambiar el valor de Pí por el sugerido en la Biblia. ¿Qué cosas no?.
Vía | Neatorama