Dudo que los astronautas que se dirigen a la Estación Internacional a bordo del Endeavor pasen sed en el espacio. Y es que llevan consigo lo más de lo más en aparatos de reciclaje. Se trata de un aparato capaz de destilar, oxigenar e ionizar el agua de desecho. Dentro de esta agua de desecho se incluye la orina humana. Con lo cual, dichos astronautas, por lo menos con total seguridad no se morirán de sed, puesto que esto significa que este aparato convierte su orina en agua fresca y potable.
Según parece la agencia espacial norteamericana se ha gastado 250 millones de dólares en este aparato de reciclaje. Por supuesto han hecho pruebas de el sabor de dicha “agua” en personas anónimas y sus resultados han sido muy positivos.

Puede que en pocos años ya no tengamos que comprar en las tiendas de nuestro barrio garrafas de Mondariz, o de Fontvella…
O quizás tampoco tengamos que comprar comida, aunque eso ya lo veo más dificil.
Vía | tecnoculto













































Noviembre 28th, 2008 at 15:41
[...] semana pasada hablábamos de una máquina que convertía la orina en agua potable. Pues esta semana cambiamos la orina por el aire, y el [...]