¿Crees en los milagros?
Michael Holmes es un paracaidista inglés que tiene una anécdota extraordinaria que contarle a todo el mundo. La posibilidad de que esto pase seguramente es de una entre millones; después de un salto de rutina desde 12,000 pies de altura sobre suelo de Nueva Zelanda, Holmes comenzó a ver cómo la vida se le iba. Después de unos segundos de caÃda libre, su paracaÃdas falló y no se abrió completamente; mientras tanto la cámara que llevaba en el casco logró captar toda la acción, a la par de su amigo Jonathan, quien saltó con Michael y cuyo paracaÃdas si funcionó, por lo que los sucesos se grabaron desde una altura mayor.
Michael estaba cayendo a 80 millas por hora, sólo con el aire entre él y el suelo; en esa situación, el sobrevivir ya no es una opción y pareciera que todo terminarÃa pronto. Después de algunos segundos de dar giros y más giros por el aire, Michael decide despedirse de este mundo diciendo adiós a la cámara y viendo la hora de su reloj. La última palabra que dijo fue ‘Bye’ mientras se acercaba el contacto con el suelo. Tres segundos después se escucha el impacto. Unos arbustos de moras lo separan de sufrir una muerte instantánea y de alguna manera logran suavizar su colisión. Su cuerpo quedó colgado y de inmediato, Jonathan quien venÃa cayendo corre a auxiliar a su amigo. Sorprendentemente, Michael estaba vivo. Aunque su condición no era nada buena, aún seguÃa con vida. El dÃa de hoy, Michael está recuperado y recuerda aquellos que pudieron ser sus últimos minutos. Incluso, dio una entrevista para el diario The Mail on Sunday en donde relata detalladamente toda su caÃda. Sin duda este hombre tiene mucha suerte de seguir con vida.








Febrero 15, 2007 a las 6:00 am
rayos! el video a no esta :S
Febrero 15, 2007 a las 6:12 pm
Ya está de nuevo :D.