Como si de una película de Hollywood se tratara, en una cárcel de Suecia hay 3 prisioneros israelíes que se niegan a ir a prisiones en Israel. La razón: en Suecia la calidad de vida es tan alta que hasta los presos en las cárceles cuentan con condiciones de vida demasiado buenas. Cada preso tiene una celda personal, cada una con televisión de paga, por lo que el mundial se ha convertido en el primer pretexto para los presos, ya que en Israel no se les permite ver el fútbol dentro de la cárcel. Además, cada reo tiene permiso para visitas conyugales en un apartamento de lujo situado a los alrededores de la penitenciaría.
El cónsul general israelí en Estocolmo fue a visitar a los tres presos, pero dos de ellos lo echaron de la habitación y le exigieron no ser molestados.
Las celdas están impecables, y como los fines de semana en la cárcel no se sirve comida, los presos pueden pedir comida al exterior con presupuesto carcelario. Uno de ellos dijo que prepara barbacoas todos los fines de semana con sus compañeros.
Eso sólo pasa en países de primero mundo, en donde hasta los delincuentes tienen más cultura, por lo que gozan de mejor calidad de vida.
Vía: Tres presos israelíes se quedan en una cárcel sueca porque quieren ver el Mundial(20minutos)


































