Cuando YouTube surgió, empezaron a surgir varios videos que llamaban la atención. Cosas divertidas, recuerdos familiares y demás que los usuarios subían para compartir en imágenes lo que habían captado. Después vinieron videos con música de fondo. Guitarristas, aficionados, fans, cantaban y tocaban canciones de sus artistas favoritas, sólo para pasarla bien. A nadie le importaba. ¿Quién querría ver a unos tipos cantando y bailando?. Luego vino Apple y comenzó a ganar más dinero. Una gran idea les comenzó a dejar muchos millones de dólares en ganancia. La iTunes Music Store comenzó a vender videos a USD $1.99 y por supuesto la gente comenzó a comprarlos. No pasó mucho tiempo antes de que la RIAA (la SGAE de Estados Unidos) percibiera el olor del dinero. Para eso son expertos, no hay nadie mejor que ellos. ¿Porqué no cobrarles a los usuarios que usen música en sus videos?. Una idea brillante, o al menos eso pensaron ellos. Y como no escatiman esfuerzos en generar ganancias (a costa de los usuarios), comenzaron a mandar cartas del tipo Cease&Desist, induciendo a los usuarios a remover sus videos de YouTube. Como si se ganaran millones de dólares por subir videos a YouTube. Para empezar, no se venden los videos, se suben gratuitamente, y no mucha gente pagaría por ver a un fan cantar temas de su artista favorito cuando puede gastar su ancho de banda en eMule o Bittorrent xD. Pobre del tipo que se le haya ocurrido grabar los MTV Video Music Awards de su TV y subirlo a YouTube, seguro que en dos meses estaría en la prisión de Guantánamo, deseando no haber provocado a la RIAA.
Vía: RIAA challenges YouTube and GoogleVideo over video distribution (ProjectOpus)



































Junio 18th, 2006 at 11:10 am
[...] Con las presiones de la RIAA sobre YouTube, exigiendo que se retiren videos que infringen el copyright, muchas empresas más han decidido hacer lo mismo. Y tristemente ha caído la primera víctima. Se trata de la cuenta de Llámame Lola. Sorpresivamente y sin previo aviso, la cuenta fue borrada en definitiva de YouTube, por lo que más de 160 videos se han perdido, mismos que acumulaban unas 700,000 visitas, por lo que el equivalente a un año de trabajo se ha ido por la borda. En el mismo blog de Llámame Lola se especula que la principal causa que llevó al portal de intercambio de videos a eliminar la cuenta es "una notificación de la firma de ropa Diesel, manifestando que la emisión pública de la campaña de Jonathan Rosen de JJ&Maithy para su firma, no respeta los derechos de copyright de la citada firma." [...]