Oct 26
La fiesta estaba muy amena, todos bailando y disfrutando de la comida, pero la pobre señora que estaba cantando tuvo tanta hambre que no le quedó más remedio que comerse lo que tuviera a la mano. Mala suerte que fue un micrófono.
La fiesta estaba muy amena, todos bailando y disfrutando de la comida, pero la pobre señora que estaba cantando tuvo tanta hambre que no le quedó más remedio que comerse lo que tuviera a la mano. Mala suerte que fue un micrófono.
